domingo, 12 de septiembre de 2010

Investigador Viktor Mayer-Schoenberger propone olvidarse de la información en la era digital

Viktor-Mayer Schoenberger es catedrático y director del Centro de información e investigación política de la Universidad Nacional de Singapur. Investigador del papel que desempeña la información en la historia y en la economía. Autor del libro: "El vacío útil o el arte del olvido en la era digital" (Delete: The Virtue of Forgetting in the Digital Age).
Sobre el plazo de expiración de la información. El catedrático explica, porque la humanidad debe de aprender nuevamente a olvidar y porque es dañino guardar la información de lo que se hizo varios años atrás.

1. La gente biológicamente esta programada para olvidar. Nosotros no recordamos la mayoría de sucesos que ocurren diariamente: como las llamadas de teléfono, palabras expresadas por otras personas, las comidas digeridas, etc. Esta propiedad nos permite abstraernos, generalizar, evolucionar, y crecer. De esta manera nosotros nos deshacemos  de la información, que no se necesita. Y Si la persona no es capaz de hacerlo, a el constantemente le preocupará los detalles adicionales del pasado, que serán considerados en la programación de su futuro, y debido a esto no podrá tomar bién sus decisiones. Biológicamente, solo un pequeño porcentaje de personas  no son capaces de olvidar. Si por ejemplo se les pregunta: ¿qué sucedio 30 años atrás?. Ellos le contarán de todo: quién les llamó por teléfono e incluso lo que transmitieron por la televisión. !Estas personas son infelices!.
2. La memoria digital universal juega con nosotros una broma pesada: nosotros no solo no podemos desarrollarnos ni generalizar, nosotros además le privamos a las personas el derecho de cometer errores. Internet guarda toda la información en memoria, todo lo que Ud. dijo uno, dos, cinco años atrás, ya que esto queda registrado en Facebook y Twitter. La gente ya sufre, por haber escrito en sus blogs varios años atrás. Porque los empleadores y socios potenciales encuentran esta información y no los vinculan con el hecho de que la persona pudo haber cambiado durante este período de tiempo. Por esta razón, yo voto en serio para que nosotros tengamos la posibilidad de olvidar.
3. Técnicamente, esto es muy fácil de hacerlo. El plazo de término de la vigencia de la información, es sencillamente otro tipo de metadato. Cualquier archivo contiene datos sobre cuando y por quién fue creado, del programa utilizado, etc. y en el mismo archivo se introduce la fecha de término de la vigencia, que sin lugar a dudas puede ser cambiada. La persona, que reciba de Ud. los datos, debe de estar al corriente sobre el plazo de guardado de dicha información y que debe de tener la posibilidad de cambiarla. Pero cuando por fin llegue la hora x, el sistema borrará automáticamente todo el archivo sin posibilidad de restablecerla.
4. En si muchas compañías, que tengan relaciones estrechas con sus clientes, saldrán ganando al tomar dicha decisión. Por ejemplo, amazon.com, guarda el historial de mis compras a partir de mi primera compra. Y, partiendo de estos datos, el sitio-web automáticamente generará nuevas ofertas. Pero, como todo esto sucedió hace ya !un año y medio atrás!, a mi ya no me interesa, lo que compré en ese entonces, incluso que ni lo recuerdo. En vez de  efectuar búsquedas sobre mis compras en los archivos, mejor sería que ellos intentarán comprender lo que yo deseo hoy mismo.
5. En el transcurso de toda la historia de la humanidad, nosotros olvidamos la mayoría de las cosas que nos sucedió, y solo llegamos a memorizar lo que nos parecía de importancia. Guardar la información siempre fue una excepción, mientras que la pérdida, una regla general. En la actualidad todo sucede al contrario. Existen datos, que incondicionalmente deben de ser archivados, como: datos históricos, estenogramas de barcos y archivos del Estado. No obstante, !esto es una excepción!. Debemos de reconocer, que la mayoría de lo que sucede con nosotros, puede y debe de ser olvidado.
Traducido y adaptado por Mauricio Pantoja A.
Fuentes: www.f5.ru, № 26, www.bigthink.com, imagen: enriquedans.com                     

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